23 sep. 2016

Abad Faciolince y la vieja propaganda terrorista


Por @ruiz_senior

El artículo en que Mario Vargas Llosa manifiesta su apoyo al llamado proceso de paz en Colombia tiene a la larga más impacto del que muchos quieren reconocer. Es una voz autorizada, sobre todo por su rechazo y denuncia de los regímenes chavistas que destruyen a varios países de la región. Lástima que no entienda que "la paz" es sencillamente la implantación de otra satrapía de ese estilo y "compre" la más descarada propaganda. (Lia Fowler comenta aquí dicho artículo.) Asegura haberse decidido a apoyar el voto por el SÍ a partir de un artículo de su amigo Héctor Abad Faciolince, que comentaré.
Ya no me siento víctima
Yo he entendido la historia reciente de mi país no a través de ninguna teoría, sino a través de las historias familiares. Cuando uno tiene una familia numerosa, la ficción es casi innecesaria: en una familia grande, todas las cosas han ocurrido alguna vez. Esas historias me permiten reflexionar sobre lo que ha pasado y sobre lo que pasa en Colombia, para luego tomar una decisión que es política, pero también vital, porque no está dictada por la ideología, sino por la imaginación: trato de pensar de qué manera podríamos vivir mejor, sin matarnos tanto, con menos sufrimiento, con más tranquilidad.
Este párrafo tiene en El País un enlace a otro artículo de propaganda de una película sobre el libro más famoso de Abad, el que trata del asesinato de su padre. La misma entradilla de ese artículo es obscena y mentirosa propaganda. Dice que Abad Gómez fue asesinado "por defender los derechos humanos". ¿Qué "derechos humanos" defendía si era un activista muy próximo al Partido Comunista y lo acompañaba un abogado de guerrilleros? Tal vez la noción de "derechos humanos" del régimen de Corea del Norte, cuya asociación de amistad presidía. Abad Gómez era defensor de derechos humanos exactamente igual que Piedad Córdoba e Iván Cepeda, sólo que el público español no sabe en qué consiste esa filantropía.

Y claro, la mentira de un criminal asoma en cada frase: ¿usted amigo lector a quién ha estado matando? El genocidio que se ha cometido en aras de la carrera política de Abad Gómez y de su hijo resulta algo que los colombianos hemos estado haciendo, pero sólo lo han hecho ellos. Puede sonar a paradoja cuando precisamente Abad Gómez fue asesinado, pero ¿cuántas personas inocentes han matado ellos para poder llegar a la paz?
Para explicar por qué celebro y estoy tan feliz con el Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Santos y la guerrilla de las FARC, voy a intentar reflexionar con ustedes a partir, otra vez, de una historia familiar.
Abad Faciolince (que redacta espantosamente, como el mismo Vargas Llosa: debería haber escrito "por qué celebro el acuerdo... y estoy tan feliz con él" pues la preposición con sólo acompaña a "estoy tan feliz") celebra el acuerdo porque es lo que siempre ha promovido y porque él mismo es un gran jefe de la conjura terrorista. El problema es que los españoles desconocen totalmente la conjura terrorista (pero juzgan con asombrosa propiedad, aventajando a los mismos colombianos) y los colombianos no ven otra cosa que la marca del calzado de cada individuo. 
Nunca sentí ninguna simpatía por las FARC. El esposo de una de mis hermanas, Federico Uribe (sin parentesco con el expresidente de Colombia), fue secuestrado dos veces por la guerrilla. La primera vez lo secuestró el Frente 36 de las FARC, hace 28 años, cuando él tenía 35. Once años después, otro grupo lo volvió a secuestrar; los muchachos que lo vigilaban en la montaña eran tan jóvenes que le decían “abuelo” a un hombre de 46. Federico no era, ni es, una persona rica. Tal vez tenía el apellido equivocado. Tampoco era pobre y no sería extraño que los muy pobres lo vieran como muy rico.
Abad Faciolince nunca sintió ninguna simpatía por las FARC pero ¡qué extraño! quienes lo leemos hace años no recordamos que nunca les haya sugerido que se desmovilicen y desistan de implantar su tiranía sino que ha combatido con taimada violencia al único gobierno que intentó aplicar la ley, así como cualquier esfuerzo por oponerse a la negociación de Santos (lean este artículo, sobre todo el párrafo final, para formarse una idea de la clase de móviles del pensador). Sencillamente es un escritor reconocido gracias al Partido Comunista y a su amistad con García Márquez, otro jefe terrorista al que los colombianos aplauden porque los niños bomba les dan igual y creen que un premio Nobel de literatura los honra, y explota su influencia COBRANDO los niños bomba y las demás atrocidades terroristas, sólo que en el papel de desinteresado amigo de la concordia, exactamente como quien cobra un secuestro.

La carrera literaria de Abad, más allá de la calidad de su obra (sobre la que no diré nada porque la desconozco totalmente), tiene que ver con esos apoyos. En 1998 Colombia fue país invitado a la feria del libro de Barcelona y la vitrina principal sólo tenía ejemplares de un libro suyo. Era el gobierno de Samper y los responsables culturales pertenecían al Partido Comunista o a alguno de sus satélites. También el apoyo de García Márquez determinó su prestigio (no hablemos del dinero del secuestro invertido en los típicos embajadores de las FARC en toda Europa y toda América, dedicados a buscar colaboraciones universitarias y apoyos a la defensa de los derechos humanos). Al respecto vale la pena leer lo que escribía hace más de diez años sobre su incapacidad de reprocharle al Nobel su amistad con Fidel Castro.

Abad Faciolince no siente ninguna simpatía por las FARC tal como el dueño de un matadero no experimenta ningún placer con la sangre. Además de García Márquez (y ahora de Vargas Llosa), es conocida su íntima amistad con Carlos Gaviria, otro pensador ajeno a las FARC que casualmente era candidato presidencial del Partido Comunista y los demás grupos promovidos por La Habana y Chávez, y que como magistrado se destacó como defensor de la conexidad del asesinato con el "delito político" (el interesado podrá ver la clase de perlas que escribía leyendo las frases resaltadas en negrita al final de este artículo). Tendría gracia que Vargas Llosa, o Savater, o Krauze y otros amigo de Abad Faciolince expresaran su opinión sobre la idea de que "no es lo mismo matar para enriquecerse que matar para que la gente viva mejor". Yo considero, y lo digo sin ninguna malicia, mucho menos criminal al rústico que obliga a un niño a llevar una carga explosiva que a quienes promueven y legitiman esos crímenes como Gaviria y Abad (en esta entrevista enlazada arriba se pueden encontrar menciones a Gaviria). Es porque yo soy en realidad ex colombiano y juzgo la moralidad de las acciones y no el estrato de sus autores.
Mi cuñado (ahora excuñado, porque en todas las familias hay divorcios) tenía y tiene 120 vacas lecheras en un pueblo a 2.600 metros de altitud en el oriente de Antioquia. Después de un mes secuestrado y de pagar la “cuota inicial” del rescate para que lo soltaran, tuvo que seguir pagando lo que faltaba, en cómodas mensualidades, durante 36 meses más. La guerrilla, tan amable, le dio tres años de plazo para pagar. Ustedes preguntarán: ¿y por qué no acudía a la policía, al Ejército, a las autoridades del pueblo? Él les contestaría: “Permítanme una sonrisa”. En las zonas rurales de Colombia el Estado no existía; hay partes donde no existe todavía; cuanto más lejos esté la tierra de las ciudades principales, menos Estado hay. Si Federico no pagaba las cuotas, tampoco podía sacar la leche de la finca, y de eso vivía. Si no pagaba las cuotas, lo podían matar en la misma lechería. Si no pagaba las cuotas, le podían secuestrar a uno de sus hijos, mis sobrinos. En fin, en ausencia de un Estado que controlara el territorio y defendiera a los ciudadanos, no había otra que pagar. O hacer lo que hicieron otros finqueros: vincularse a un grupo paramilitar que los protegiera a cambio de una cuota mensual parecida. Federico Uribe no era de esos que se complacían en ver matar, y los paramilitares mataban sin preguntar. Además, los paramilitares habían matado a su suegro, a mi papá, y no era el caso de aliarse con otros asesinos.
La propaganda de "la paz" de Santos es simplemente la reproducción de la vieja propaganda de los terroristas. Lo mismo ocurre con los cuentos de Abad, como esa infamia cínica de la "ausencia del Estado". Cuando el gobierno de Uribe se esforzó por hacer presente al Estado, toda la conjura terrorista se dedicó a impedir que ocurriera. Precisamente fue lo que se hizo pero ¿por qué no mejor negociar y dejar de matarnos? Era la noble ocurrencia del pacifista (que obviamente JAMÁS polemiza con los que consideran a Piedad Córdoba defensora de derechos humanos y los demás propagandistas del interés de las FARC). También los crímenes de la mafia en Nueva York o los de las pandillas en California corresponden a la ausencia del Estado en ciertos ámbitos, lo que pasa es que no tienen una red tan formidable como la del régimen cubano.
Federico —acabo de llamarlo para preguntarle— va a votar no en el plebiscito sobre la paz. “Yo no estoy en contra de la paz”, me dijo, “pero quiero que esos tipos paguen siquiera dos años de cárcel. Mientras me tuvieron secuestrado mataron a dos”. Yo lo entiendo, lo aprecio y no lo considero un enemigo de la paz, así no esté de acuerdo con él. No me siento con autoridad para juzgarlo y tiene todo el derecho de votar por el no. Pero, aunque lo entiendo, espero que él también me entienda a mí ahora que escribo que voy a votar por el sí. Entiendo su posición sobre la impunidad. Creo tener derecho, sin embargo, a decir que no me importa que no les den cárcel a los de las FARC, pues cuando el presidente Uribe hizo la paz con los paramilitares escribí un artículo en el que sostuve que no me interesaba que los asesinos de mi padre pasaran ni un día en la sombra. Que contaran la verdad, y listo: que los liberaran, que se murieran de viejos. Si no me creen, aquí pueden ver ese artículo, publicado en la revista Semana en julio de 2004: http://www.semana.com/opinion/articulo/una-cuestion-personal/66783-3.
Es la vieja propaganda del Partido Comunista que los que hemos leído la prensa colombiana reconoceríamos desde lejos. El que no quiere que Colombia sea una colonia cubana y que imperen los terroristas (pero imperan hace décadas, a tal punto que un criminal como Carlos Gaviria presidía la Corte Constitucional) es por afán de venganza. El uribismo colabora en esa tarea: parece que el problema fuera la impunidad y que entregar vastas regiones del país a una organización criminal importara menos, pero yo apoyaría una amnistía total si las FARC se disolvieran y desistieran de sus crímenes. Lo que contiene el acuerdo de paz es sencillamente el logro de sus fines. Ahora tendrán los billones obtenidos con la extorsión, la cocaína y la minería ilegal para dominar "legalmente" el Estado. La cuestión de la punición es totalmente secundaria, pero a los que desconocen el tema los convencen de que quienes nos oponemos es por afán de venganza, que "comprenden" con la suave indulgencia que los caracteriza.
De los 28.000 paramilitares que aceptaron desmovilizarse durante el Gobierno de Uribe, tan solo un puñado de ellos pagaron cárcel, y no porque el presidente lo quisiera, sino porque la Corte Constitucional lo obligó. Su proyecto inicial ofrecía impunidad total. El texto del Acuerdo de Ralito (el sometimiento de los paramilitares) nunca nos lo mostraron; a las víctimas de los paramilitares no nos llevaron a la zona de los diálogos para decirles en la cara el dolor que nos habían causado y para darles la bienvenida a la vida civil, como en mi familia hubiéramos querido hacer; tampoco se sometió el acuerdo con ellos a un plebiscito. Esto no es un reclamo, sino una comparación. Santos ha publicado el texto (larguísimo, farragoso, pero útil, del Acuerdo de La Habana); llevó a las conversaciones a grupos de víctimas (incluso a mí me invitaron, pero no quise ir, pues no me siento víctima ya); y ahora lo somete al veredicto del pueblo.
Los acuerdos con los "paramilitares" condujeron a la desmovilización de esas bandas y la desaparición de las Autodefensas Unidas de Colombia, lo que hay ahora es una nueva Constitución con buena parte del territorio en manos de una organización criminal cuyo negocio de la cocaína queda sencillamente legalizado. No hablemos del tribunal que nombrarán ellos mismos. No importa, los lectores españoles desconocen todo eso y creen que de algún modo Uribe era amigo de los paramilitares mientras que Santos es ajeno a las FARC (porque es su contrario, la vieja oligarquía). Lo que hace Abad es sencillamente engañar. ¿Alguien recuerda a las víctimas que llevaron a La Habana? ¡No pudo ir el general Mendieta, víctima de un secuestro monstruoso porque el ínclito profesor Carlos Medina se lo impidió! Es injusto decir que Abad sea un jefe terrorista, es algo peor, es un desalmado que promueve el crimen, prospera gracias a él y maquina engaños para conseguir sus fines.
Si en el caso de los asesinos de mi padre yo estaba de acuerdo con un pacto de impunidad, con la única condición de que los paramilitares contaran la verdad y dejaran de matar, creo tener autoridad moral para decir que también estoy de acuerdo con el Acuerdo de Paz con las FARC, los secuestradores de mi cuñado. En el caso de las FARC, también acepto una alta dosis de impunidad a cambio de verdad. Tengan en cuenta además que por delitos atroces, entre los cuales se incluye el secuestro, no es cierto que en este acuerdo haya impunidad total. Los responsables pagarán hasta ocho años (si lo confiesan todo antes de que empiece el juicio) de “restricción efectiva de la libertad”, no en una cárcel corriente, sino en condiciones que el Tribunal Especial para la Paz decidirá. Y si la confesión ocurre durante el juicio, esos ocho años los pasarán en una cárcel normal. Y si no confiesan y son derrotados en juicio, la pena será de 20 años en cárceles del Estado.
No me parece apropiado poner en duda la moralidad de Vargas Llosa, sólo su avilantez opinando sobre asuntos que desconoce, movido por el hábil halago de miserables como este Abad. ¡Resulta que él sólo quería que los "paramilitares" (que no tenían nada que ver con quienes mataron a su padre porque en esa época no existían las AUC ni estaban activos los Castaño) DIJERAN LA VERDAD. Hete aquí que se da por sobreentendido que las FARC van a decir la verdad de los 16.000 secuestros que se les atribuyen y de la violación de muchos miles de niñas (a las que obligan a abortar), así como de las miles de atrocidades cometidas. De hecho, realmente, la impunidad y elegibilidad y hasta la misma persistencia de la banda serían aceptables si se pudiera conocer toda la verdad, no sólo de los crímenes terroristas sino de su entorno y sus cómplices. Baste ver las respuestas que dan al reclutamiento de niños para saber cuál es la verdad que aportarán. ¿Cómo va a saber eso el lector español si no lo entiende Vargas Llosa? No hablemos de lo que se puede esperar del "Tribunal Especial para la Paz" nombrado por los propios terroristas. La desfachatez de este hombre es más perversa que el peor de los crímenes terroristas.
Así que no estoy de acuerdo con mi excuñado, a quien comprendo y admiro y sigo queriendo igual, en que se haya firmado un acuerdo de impunidad total. Fue un acuerdo muy generoso con las FARC, sin duda, y ojalá la guerrilla hubiera aceptado pasar siquiera dos años en la cárcel, que es a lo que aspira Federico. Pero esto fue lo mejor que el Gobierno pudo lograr, tras cuatro años de duras negociaciones, con una guerrilla que no estaba completamente derrotada.
¡Pobre gobierno! Tras varios años apenas consiguió eso de las FARC (cuyos crímenes se multiplicaron entre 2010 y 2015 gracias a que se prometía premiarlos y a que la máquina de exportación de cocaína por Venezuela necesita operar con el máximo rendimiento). La desfachatez con que se juzga a unos miserables como De la Calle o Jaramillo favoreciendo la recuperación de la industria de la cocaína (Colombia ha llegado a ser de nuevo el principal productor, cosa que es la principal tarea del gobierno, lo cual se comprueba con la actuación del ministro de Salud, otro amigo de Abad, en contra del uso del glifosato) como búsqueda de castigo de los terroristas sólo es otra forma de obrar criminal.
Cuando escribo para España, o cuando hablo con españoles, algunos esgrimen el ejemplo de ETA para decirme que el Estado no puede ser condescendiente con los terroristas ni puede perdonar. No creo que los casos se parezcan ni se puedan comparar. Las FARC nacieron en un país violento, muy desigual y muy injusto, lo que no las justifica, pero sí explica en parte su furor. La guerrilla de las FARC llegó a tener 20.000 hombres en uniforme; llegó a tomarse la capital del departamento (Estado) del Vaupés, Mitú. Ejerció control y dominio (como un Estado alternativo que impartía “justicia” y resolvía líos domésticos) en amplios territorios rurales.
La injusticia no justifica a los terroristas pero la vieja propaganda siempre busca hacer pensar que los terroristas se levantaron contra ella. Falso hasta asquear. El proyecto comunista en Colombia existe para favorecer la desigualdad y lo promueven los clanes más altos de las castas dominantes. Baste comparar los ingresos y las pensiones de los funcionarios favorecidos por los sindicatos comunistas (es decir, por el poder de intimidación y el dinero de las guerrillas) para entenderlo. La injusticia y la desigualdad no son la causa de las guerrillas sino su fruto. Tal vez no lo entienda Vargas Llosa, la verdad es que ese nivel de comprensión no lo alcanza nunca en sus artículos de prensa (cuando Vargas Llosa era compadre de García Márquez, antes de enemistarse con él por cuestiones personales, Octavio Paz señalaba que el colombiano representaba a las guerrillas hispanoamericanas en los restaurantes y bares de Barcelona). Tampoco lo entienden los españoles. He hablado con muchos cientos de ellos y no recuerdo a ninguno que no crea que las guerrillas son campesinos oprimidos que se levantan contra la injusticia. También creerán que la toma de Mitú por unas horas es como la de una capital de provincia española, de ese nivel es el engaño.
Las FARC han sido una guerrilla despiadada, sanguinaria, sin duda. Una guerrilla que cree firmemente y con fanatismo mesiánico en la última religión del siglo XX, el comunismo marxista leninista. En la lucha armada, en su ideología, en sus actos de terror, creo que la guerrilla se equivocó de un modo atroz. Pero en más de medio siglo de desafío al Estado no ha podido ser derrotada por las armas. Colombia tiene el presupuesto de seguridad más alto de América Latina; tiene el Ejército más numeroso; gastamos en armamento lo que no nos gastamos en salud o educación. Tuvo un presidente, Álvaro Uribe, cuya mayor obsesión durante ocho años fue exterminar a la guerrilla que había matado a su padre. La debilitó mucho, las FARC quedaron en menos de 10.000 efectivos, pero tampoco la pudo derrotar. Su ministro de defensa, Juan Manuel Santos, llegó al poder y, al verla debilitada, les volvió a ofrecer lo que todos los presidentes anteriores (incluyendo a Uribe) les habían ofrecido: unas conversaciones para llegar a un acuerdo de paz. Y Santos acaba de conseguir lo que ninguno de los presidentes anteriores consiguió: que las FARC se plegaran a dejar las armas y aceptaran convertirse en un partido político con garantías de seguridad e incluso con una mínima representación en el Congreso en las próximas elecciones.
La vieja propaganda, el Estado no pudo vencer a las FARC. Pero al final del gobierno de Uribe no existían en zonas pobladas, realmente más bien tenían bases en Venezuela y Ecuador. Y de hecho la única fuerza de las guerrillas es su agencia de cobro, la vasta red de medios, universidades, sindicatos y demás frentes del Trust Münzenberg. Las campañas de calumnias contra el gobierno de Uribe tenían por objeto mantener esa invencibilidad. Y Santos tenía el propósito de negociar "la paz" desde mucho antes de ser ministro de Uribe (cuya patética ineptitud y tosquedad son la mejor baza de los terroristas). El primer jefe de las bandas terroristas en Colombia es su hermano mayor, ligado directamente a los Castro. Mentiras y más mentiras para reforzar lo que la propaganda hace creer a la gente, la vieja propaganda.
En todas las familias hay uno que otro envidioso; se sienten celos aun entre los hermanos. Por eso entiendo tan bien, por eso me parece tan comprensible, tan humano, que los dos presidentes anteriores (Pastrana y Uribe) sientan celos porque Santos haya logrado lo que ellos buscaron sin conseguir. Se entiende también que quieran adoptar para su envidia una máscara más noble, la máscara de la “impunidad”. Pero estoy seguro de que, si ellos estuvieran en el poder, ofrecerían una impunidad igual o mayor que esta. Un presidente mucho más viejo, casi centenario, lúcido, ya curado de espantos y mucho más allá del bien y del mal, Belisario Betancur, un presidente que estuvo a punto de firmar la paz con la guerrilla hace 30 años, pero que fue saboteado por la extrema derecha (mezcla de paramilitares, terratenientes y una franja del Ejército) mediante el exterminio de líderes de izquierda y de todo un partido político, la Unión Patriótica, este viejo presidente, en cambio, conservador y católico, votará por el sí. También Gaviria y Samper harán campaña por el sí.
Yo nunca he sido admirador de Vargas Llosa, pero al leer este párrafo siento verdadera vergüenza ajena. ¡Resulta que Uribe y Pastrana sienten celos de que Santos lo logre! Más ridículo no puede ser. Más miserable que creer que la paz de Betancur con las FARC no funcionó porque los Castaño mataran a unos cientos de terroristas desarmados años después de que fracasaran los diálogos no se puede ser. Los españoles no saben que la negociación de paz de Betancur es el verdadero origen del poder de las FARC, que aprovecharon la legalidad para instalarse en muchas regiones, en las que operaban como partido armado secuestrando y extorsionando. El interesado en el proceso de negociación y sus frutos sólo tiene que mirar este gráfico sobre el número de homicidios relacionados con el "conflicto armado"..


Burdas mentiras, vieja propaganda. Desgraciadamente los colombianos creen más en lo que les dicen que en lo que ven (cuanto más rubia sea una persona y cuanto más lejos viva, más se tendrán en cuenta sus opiniones). El partido "Unión Patriótica" sólo eran las FARC, o sea, sólo era el Partido Comunista, y sus líderes, como Luis Eduardo y Angelino Garzón, son en nuestra época vicepresidentes y ministros.
Termino: las historias familiares, que son como una novela real, me han obligado a sentir y me han enseñado a pensar mucho sobre el sufrimiento, sobre la justicia y la impotencia, sobre la humillación y la rabia, sobre la venganza y el perdón. Escribir la injusticia que se cometió con mi padre, el asesinato de un hombre bueno, me curó de la necesidad de aspirar a ver en la realidad la representación de la justicia (una cárcel para los asesinos). De alguna manera yo siento que pude hacer justicia contando la historia tal como fue. Seguramente si mi cuñado hubiera podido contar la historia de su secuestro, como lo hicieron Ingrid Betancourt o Clara Rojas, ahora estaría más tranquilo y en el mismo grupo de ellas, el grupo de los que apoyamos el sí. Es por eso que ahora que he contado la historia de Federico, y ahora que he explicado mi posición para un periódico español, yo le preguntaría a mi excuñado lo siguiente: ¿no es mejor un país donde tus mismos secuestradores estén libres haciendo política, en vez de un país en que esos mismos tipos estén cerca de tu finca, amenazando a tus hijos, mis sobrinos, y a los hijos de tus hijos, a tus nietos? La paz no se hace para que haya una justicia plena y completa. La paz se hace para olvidar el dolor pasado, para disminuir el dolor presente y para prevenir el dolor futuro.
Conforme, que no vayan a la cárcel. No es el problema, es la presentación mentirosa del problema para los lectores de El País, cuyo nivel (mezclado con arrogancia y afán de protagonismo) muestra tener Vargas Llosa. Las FARC no entregan realmente las armas ni se desmovilizan ni se disuelven ni desisten de implantar su régimen ni dirán la verdad ni pedirán perdón ni renuncian a sus negocios criminales, sencillamente se los premia y se les entrega poder gracias a los impresionantes recursos de la conjura castrista (el lector de El País podría preguntarse qué mueve a ese periódico a una pasión tan grande por la paz en Colombia). La paz es el verdadero negocio terrorista, gracias a Betancur se multiplicaron, gracias a los gobiernos posteriores se apropiaron del Estado y mataron a muchas más personas y ahora se apropian completamente del país. El interesado en el tema debería leer este artículo de Fernando Londoño en el que se explica muy bien en qué consiste el acuerdo.

20 sep. 2016

El perdón que piden las FARC

Por Jaime Castro Ramírez

El pensamiento de algunos individuos suele ser ambivalente y por consiguiente cambiante ante escenarios cuyas circunstancias eventualmente exigen cambio de acción o de direccionamiento de la postura inicial. Sin embargo, tal rasgo cambiante de conducta que diferencia la idea original, puede significar apariencia, y por lo tanto, no necesariamente significa que ese acto de cambio de parecer tenga la condición de inamovible en cuanto a la sinceridad se refiere.

En este campo de acción irregular que se le permite a la mente, donde supuestamente hay espacio para engendrar intenciones de doble perfil, valga decir, con supuesta licencia furtiva para disimular acciones ya definidas, si es así, lo que aparece entonces es la escena donde se finge una presentación de contenido cierto, pero que en el fondo puede estar presente es la apariencia revestida de engaño.

Las FARC ante la exigencia de las víctimas
La arrogancia puesta al servicio del incontenible orgullo ideológico, suele convertirse en defensora de causas perversas. Las FARC, en uso de un cinismo sin límites, siempre dijeron que no pedían perdón a los colombianos, nada menos que con el argumento de que “no tenían de qué arrepentirse”. Esto por supuesto que constituye una afrenta desafiante demasiado grave contra el pueblo que tanto ha sufrido por consecuencia de sus acciones criminales.

Ante la fuerte presión (plenamente justificada) por parte de las víctimas, específicamente de los familiares de los asesinados diputados del valle del cauca, exigiendo que los victimarios les dieran la cara y pidieran perdón, las FARC se vieron forzados a aceptar reunirse con ellos en la Habana, y en ese momento aceptaron también ‘cambiar’ su opinión acérrima de no pedir perdón, y procedieron a expresarles a estas víctimas su aceptación de responsabilidad ante este horrendo hecho criminal que enlutó a once familias. Se dice que hubo acto de ‘contrición’ por parte de las FARC y que pidieron perdón, lo cual no debe ser únicamente con un grupo de víctimas, sino que lo deben hacer públicamente con todas las víctimas que dejaron en su paso criminal durante cinco décadas a lo largo y ancho del país. Por lo menos ese sería un ingrediente positivo que le aportarían al tema de la paz.

Confianza en el perdón pedido por las FARC
El fondo del asunto está en la credibilidad y grado de confianza que se le pueda dar a las FARC en el mencionado acto de arrepentimiento y en el cual pidieron perdón. Dada la importancia de las víctimas, quienes deben estar en primer plano en este proceso gobierno-FARC, de esa credibilidad depende en forma significativa el éxito o fracaso en el resultado final del acuerdo firmado entre el gobierno y las FARC.

Ojalá ese hecho de pedir perdón no haya sido una intención efímera de las FARC por salir de paso en una coyuntura que se tornó bastante incómoda para ellos, que no hayan decidido actuar con doble intención y sin certeza de sinceridad, pues una situación de esta magnitud de engaño sería de peor frustración para las víctimas y un mensaje para el país de frustración pública a la credibilidad en la paz.

En la mente de los colombianos existe mucha prevención y consiguientemente desconfianza en que el contenido del acuerdo gobierno-farc (concesiones del gobierno) signifique paz, de tal manera que solamente la demostración de ‘hechos creíbles’ en tal sentido por parte de las FARC podrían afianzar de alguna forma en la opinión pública la idea de paz. Inicialmente, lo que la gente tiene en mente, de acuerdo al nivel de concesiones, es que se trata de la entrega del país a las FARC.

La filosofía del comportamiento humano difiere en los individuos en la medida de la condición del pensamiento que determina su propia conducta. Y ese tipo de conducta de tales individuos es el que generalmente condiciona la tendencia del resultado social.

13 sep. 2016

Se acabó el voto popular honorable


[Hemos recibido por correo este escrito del coronel Luis Alfonso Plazas Vega.]

AMNISTÍAS DE IURE


Leyendo con cuidado las 297 páginas, que quieren instaurar como la Nueva Constitución Política de Colombia, encontramos en la página 262, una perla, cuya lectura le quiero recomendar a quienes pretenden llegar a la Presidencia de la República o a cualquier cargo de elección popular, entre ellos a los muy inteligentes y estudiosos miembros de la llamada Unidad Nacional.

En resumen, si gana el SI, ¡el voto honorable para escoger candidatos, se acaba! Se acaba porque queda legitimado el fraude, y los únicos que tienen la capacidad de seguirlo ejerciendo, dadas las enormes sumas que se requieren para conseguirlo son el gobierno y los narcotraficantes, que se fusionan en una sola entidad: las Farc.

Claro que antes de disponer sobre el fraude electoral, los “Acuerdos”, eliminan de un tajo los Códigos Penal y de Procedimiento Penal, sin que los abogados colombianos que apoyan el SI, se inmuten. Tal es su vocación profesional.

Cuando a este acto antijurídico se le califica de conexo con los delitos políticos, se le está relacionando con los de: Rebelión, Sedición, Asonada, Conspiración, Seducción usurpación y retención ilegal de mando. Es decir, con los que las Farc señalan como Insurgencia, o como la actividad a la cual tienen derecho ellos: el derecho a la insurgencia. En otras palabras, las Farc “tienen derecho” a cometer todos esos delitos.

Eso es sencillamente llevar a la práctica la máxima de Lenin para alcanzar el poder: “emplear todas las formas de lucha”

Vamos a transcribir algunos artículos de la ley de amnistía e indulto que hace parte de los Acuerdos de Paz (léase Acuerdos de Farc) en sus 297 páginas:

“…Artículo 1. Objeto. La presente ley tiene por objeto regular las amnistías e indultos por los delitos políticos y los delitos conexos con éstos, así como adoptar tratamientos penales especiales diferenciados, en especial para Agentes del Estado que hayan sido condenados, procesados o señalados de cometer conductas punibles por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado…”

“…Artículo 2. Ámbito de aplicación. La presente ley aplicará de forma diferenciada e inescindible a todos quienes, habiendo participado de manera directa o indirecta en el conflicto armado, hayan sido condenados, procesados o señalados de cometer conductas punibles por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado cometidas con anterioridad a la entrada en vigor del acuerdo final…”

(Los subrayados son míos)

Veamos el artículo 14 de la ley de amnistía e indulto:


“…Artículo 14. Amnistías de iure. “Se concede amnistía por los delitos políticos de , , , y y los delitos que son conexos con estos de conformidad con esta ley, a quienes hayan incurrido en ellos…” 
“…Artículo 15.- “Para los efectos de esta ley, son conexos con los delitos políticos, los siguientes:
Apoderamiento de aeronaves, naves o medios de transporte colectivo, cuando no hay concurso con secuestro
Constreñimiento para delinquir
Violación de habitación ajena
Violación ilícita de comunicaciones
Ofrecimiento, venta o compra de instrumento apto para interceptar la comunicación privada entre personas
Violación ilícita de comunicaciones o correspondencia de carácter oficial
Utilización ilícita de redes de comunicaciones
Violación de la libertad de trabajo
Injuria
Calumnia
Injuria y calumnia indirectas
Daño en bien ajeno
Falsedad personal
Falsedad material de particular en documento público
Obtención de documento público falso
Concierto para delinquir
Utilización ilegal de uniformes e insignias
Amenazas
Instigación a delinquir
Incendios
Perturbación en servicio de transporte público colectivo u oficial
Tenencia y fabricación de sustancias u objetos peligrosos
Fabricación porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones
Fabricación, porte o tenencia de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las fuerzas armadas o explosivos…”
Y aquí viene el plato fuerte, para los políticos, a quienes lo anteriormente señalado poco les importa:
Perturbación de certamen democrático
Constreñimiento al sufragante
Fraude al sufragante
Fraude en inscripción de cédulas
Corrupción al sufragante
Voto fraudulento,
Y completa con los siguientes.
Contrato sin cumplimiento de requisitos legales,
Violencia contra servidores públicos.
Fuga, y
Espionaje…” 

Remata el artículo así: 

“El anterior listado de delitos será también tenido en cuenta por la Sala de Amnistía e indulto de la Jurisdicción Especial para la Paz, sin perjuicio de que esta Sala también considere conexos con el delito político otras conductas en aplicación de los criterios establecidos en esta ley…”. 

Hay algo más grave en ese documento: están legalizando el fraude para el propio evento del 2 de octubre, en todas sus formas. Al finalizar el episodio electoral, y ya no 40 minutos después sino diez minutos después, podrán declarar fraudulentamente que triunfó el SI. 

Entonces, como triunfó el SÍ mediante todos los fraudes, quedan legitimados los opcionales delitos cometidos antes, durante y después de los comicios, así: la Perturbación de certamen democrático, el Constreñimiento al sufragante, el Fraude al sufragante, el Fraude en inscripción de cédulas, la Corrupción al sufragante, y el Voto fraudulento. Todas las trampas llevadas a cabo el 2 de octubre serán amnistiadas, y listo. Recuerden: 

“…Artículo 1.- La presente ley tiene por objeto regular las amnistías e indultos por los delitos políticos y los delitos conexos con éstos, así como adoptar tratamientos penales especiales diferenciados, en especial para Agentes del Estado que hayan sido condenados, procesados o señalados de cometer conductas punibles por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado…”
“…Artículo 2. Ámbito de aplicación. La presente ley aplicará de forma diferenciada e inescindible a todos quienes, habiendo participado de manera directa o indirecta en el conflicto armado, hayan sido condenados, procesados o señalados de cometer conductas punibles por causa, con ocasión o en relación directa o indirecta con el conflicto armado cometidas con anterioridad a la entrada en vigor del acuerdo final…” 

Y si alguna duda queda, la Sala de Amnistía e Indulto de la Jurisdicción Especial de Paz (esta si señalada con mayúscula en el documento, cosa que no hacen al hablar de las fuerzas armadas), también tendrá en cuenta “otras conductas” en aplicación de los criterios establecidos en esta “ley”. Esas otras conductas son las que “se les dé la gana”, para emplear la frase rectora del actual gobierno. Hay que tener en cuenta, que quiénes integran la llamada Jurisdicción Especial de Paz, son las mismas Farc o sus cómplices. 

Y ¿qué tal “los criterios establecidos en esta ley”? son los criterios de un descriteriado grupo de criminales en un conciliábulo nauseabundo reunido en La Habana. 

Así que olvídense Vargas Lleras (quien está apoyando el SI), Alejandro Ordoñez, Oscar Iván Zuluaga y cualquier otro aspirante a la Presidencia de la República, de llegar al poder a través del voto. Esto del voto popular se acabará el 2 de octubre, si gana el SI; así sea en forma fraudulenta. 

Es la ley del hampa reunida en mesa redonda en La Habana. 

Luis Alfonso Plazas Vega

8 sep. 2016

Todo el mal que manda Karl Marx desde la luna

Por @ruiz_senior

En una entrevista publicada recientemente el coronel Luis Alfonso Plazas Vega alude a los infinitos atropellos de que fue víctima y a la infinita corrupción judicial que evidencian, y que todo el mundo puede comprobar. Voy a tratar de comentar esa forma de obrar del poder judicial (resistiendo a la tentación de reprochar al coronel su benevolencia con la corte que anuló su proceso porque las atrocidades del proceso eran demasiado evidentes; no hay que olvidar que es la misma caterva de hampones que condenó a Andrés Felipe Arias a 18 años de prisión en un juicio más infame si se quiere que la misma persecución al coronel) y a explicar de qué modo me parece que no es un fenómeno nuevo ni sin conexión con la cultura colombiana tradicional.

Hidalgos y pícaros
En 711 los musulmanes entraron en la península ibérica y conquistaron la mayor parte del territorio. Los frenó Carlos Martel, el abuelo de Carlomagno, en la batalla de Poitiers (732). En la península un caudillo de la actual Asturias creó un reino independiente a partir de 722. Desde entonces, los reinos cristianos surgidos en la región nororiental tuvieron como actividad principal y como mayor fuente de riquezas la guerra de "reconquista". Y los guerreros ligados a las cortes de los reyes fueron el grupo social dominante hasta la caída del último reino musulmán. Los descendientes de esos guerreros constituyeron la clase de los hidalgos, poco dados al trabajo y muy seguros de merecer privilegios por las hazañas de sus antepasados.

La conquista de América fue la ocasión para que esos guerreros-funcionarios mantuvieran su hegemonía en la sociedad y, junto con la contrarreforma católica, determinó un retroceso de la economía productiva: el país era rico pero la mayoría estaba excluida de esa riqueza, y el trabajo, además de delatar la condición social baja (el pintor Diego Velázquez pasó la vida intentando demostrar que sus antepasados no habían trabajado), proveía menos rendimientos que en otros países europeos a los que no llegaban directamente las riquezas de América, en una versión temprana de la llamada "enfermedad holandesa".

De modo que las ciudades españolas del siglo XVI estaban llenas de individuos "sin oficio ni beneficio", dedicados al "rebusque" para sobrevivir. Se los llamó "pícaros" y dieron lugar a un género novelesco muy importante. Hidalgos y pícaros fueron trasplantados a América y prácticamente siguen siendo los modelos de los colombianos actuales, cuya cultura procede de la emigración de ese siglo.

Jueces y señores
Entre 1549 y 1739, periodo que es más de un tercio del transcurrido desde el Descubrimiento de América, el territorio de la Nueva Granada estuvo administrado por un ente judicial, la Real Audiencia. ¿Qué administraban esos oidores? El saqueo del territorio y la esclavización de los aborígenes. Además de gobernar y juzgar, era obvio que tenían intereses particulares (los propios cargos se compraban), sencillamente, eran miembros de la casta de hidalgos y se hacían potentados en el nuevo territorio, a veces volvían ricos a la península, otras establecían su señorío en las nuevas tierras. 

Es importante prestar atención a ese aspecto "informal" de la administración de justicia porque la división de poderes no es natural, fue concebida en el siglo XVIII e implantada en el XIX en los países avanzados. En Hispanoamérica nunca ha llegado a ser realidad, siempre hay un "gobierno" oculto que simplemente corresponde al interés de las castas de hidalgos. Los jueces son los parientes y vecinos de los legisladores y de los administradores y las leyes se cambian siempre que convenga o se interpretan como se quiere. Eso sigue ocurriendo y los movimientos revolucionarios SÓLO son, respecto a la división de poderes como respecto a toda forma de implantación de la ley "burguesa" (extranjera y disolvente del orden jerárquico) formas de resistencia.

Una vez me enteré de que a finales del siglo XIX se había legalizado el aborto en Colombia. ¿Cómo llegó el país más pazguato del mundo a ser tan "moderno"? Sencillamente habría alguna urgencia en alguna familia importante; la ley es un disfraz, los que mandan hacen lo que quieren. El poder judicial es un instrumento de las camarillas del poder, que a su vez dirigen y representan a las castas de descendientes de los hidalgos. La iniquidad es un resultado obvio, por eso resulta ingenuo suponer que los jueces actuales se han "corrompido".

La herencia de Karl Marx
Por donde no puede haber una salida a la miseria y desesperación actuales es imaginando unas sociedades tolerables en Hispanoamérica antes de que llegaran el comunismo o la cocaína. Es al contrario, la cocaína reproduce las fuentes de riqueza y la forma de producción de los siglos coloniales, con esclavos cuyos cuerpos se destruyen en las labores de producción y sin la menor garantía para su vida. También el secuestro era una actuación normal en las primeras décadas de la Conquista.

Y el comunismo prospera porque cae en el suelo abonado por la esclavitud de siempre. El caso de Cuba lo muestra todo. La proporción de esclavos era mayor que en las demás colonias americanas y la abolición tuvo lugar después. La presencia estadounidense a partir de 1898 aceleró la integración en la economía capitalista y la desesperación de las castas de hidalgos. La insurrección de Fidel Castro poco tenía que ver con el comunismo por mucho que su líder hubiera tenido relaciones antes con los soviéticos. El Partido Comunista cubano era leal a Batista (con el que había gobernado antes de la dictadura) y sólo en los últimos meses de la guerra tuvo contactos con los insurrectos. Sencillamente, la dictadura se percibía como ilegítima y eso alentaba los sueños de miles de aventureros, y las castas de hidalgos tenían sobrados motivos para abrazar un discurso nacionalista que condujera a un "empoderamiento" de los cubanos (de los cubanos blancos y relacionados con el nuevo poder para tener empleos públicos) respecto de los estadounidenses. Si encontraron el comunismo fue sólo porque necesitaban protección a la hora de apoderarse de todo, cosa que agradó muchísimo a la mayoría que importaba en el país (los blancos).

Tampoco Chávez era propiamente comunista ni recibió votos como comunista. La alianza con los cubanos le proporcionó la organización y la tecnología de dominación, así como el apoyo de amplios sectores en todo el continente. Si consiguió ganar las elecciones en 1998 fue porque representaba a los militares, que son a Venezuela lo que los profesores universitarios a Colombia, el reducto nuclear de las castas de hidalgos. Muy pocos de esos militares tenían la menor relación con el comunismo, simplemente hicieron lo que siempre habían hecho y se aliaron con los cubanos que les ayudaban a enriquecerse como parte de un régimen dictatorial.

Lo mismo en Colombia: la hegemonía de los comunistas entre los empleados públicos no tiene tanto que ver con la "sociedad sin clases" y la "explotación" (por no hablar de la plusvalía) cuanto con los privilegios inverosímiles de los descendientes de hidalgos. No se trata de las ideas de Marx (que ciertamente son criminales) sino de la disposición al parasitismo de las clases afortunadas de sociedades esclavistas.

El bárbaro que todos llevamos dentro
Hay muchos colombianos que se oponen a Santos y a las FARC y que también son resueltamente anticomunistas, pero después de considerarlos amigos leales y afines ideológicos los descubro escandalizándose de mi rechazo a la "acción de tutela". Si son abogados es seguro que defenderán esa genial institución.

Bueno, se habla de la corrupción del poder judicial porque se considera que la "majestad de la justicia" se ultraja cuando se ven las conductas propias de pícaros (y no de hidalgos) que observan muchos jueces. Las concusiones, falsedades, prevaricatos y demás delitos de esos funcionarios indignan (más bien sólo a los perjudicados), pero eso ocurre porque no se presta atención al conjunto.

En alguna parte leí que la principal actividad de la mayoría de los jueces colombianos es resolver tutelas. La acción de tutela es algo mucho peor que todas las corruptelas baratas. Es sencillamente la abolición del derecho. Pero a los colombianos no les molesta porque corresponde a su tradición y a sus valores.

La esencia del derecho es la rigidez del lenguaje. Un contrato en el que se pudieran entender cosas distintas sería de por sí un fraude, al igual que un código ambiguo. La acción de tutela devuelve el orden social a la época de la Real Audiencia, en la que unos jueces-señores dictan, cambian y aplican las leyes que quieren. Eso porque los "derechos fundamentales" que reconoce la Constitución de Pablo Escobar y el M-19 son ambiguos e interpretables, y le permiten al juez decretar lo que le dé la gana, es decir, lo que le pide (y a menudo paga) su compañero de facultad, o su pariente, o su vecino. La casta de hidalgos tiene todo el poder para disfrutar de la esclavitud gracias a esa institución. El que tenga un conflicto con alguien más poderoso o mejor relacionado tiene todas las de perder, salvo que invierta buenas cantidades en el abogado que puede hacer entender al juez el "derecho a la salud" del modo que conviene. Si es el caso de un proveedor de servicios sanitarios, la eficacia de su gestión se verá reducida porque siempre habrá que pagarle un tributo al gremio de juristas que puede pasar tranquilamente por encima de los contratos firmados.

El terrorismo comunista y el tráfico de cocaína no surgen de las "ideologías foráneas" sino que EXPRESAN a la sociedad colombiana. La ligereza con que casi todos los funcionarios y casi todos los profesores y casi todos los periodistas y miembros de la farándula acogen una ocurrencia monstruosa como hacer legisladores a los asesinos lo demuestra. La tolerancia generalizada con la abolición de las leyes también. Pero es más fácil encontrar en el judío discípulo de Hegel la encarnación del diablo e imaginarse un paraíso en el que criaturas perfectas habitaban en armonía antes de la caída en la tentación que ese diablo maquinó.

31 ago. 2016

Algunos puntos del acuerdo Gobierno-FARC

Por Jaime Castro Ramírez

Página 3. “El presente acuerdo final para la terminación del conflicto se suscribe por el gobierno nacional y las Farc como acuerdo especial en los términos del artículo 3 común a los convenios de Ginebra de 1949”.

*El artículo 3 común establece las normas fundamentales que no pueden derogarse. Significa que dicho acuerdo es inmodificable en el tiempo, queda con protección supra constitucional, por encima de la constitución, hará parte del bloque de constitucionalidad.

EL AGRO

Página 12. Numeral 1.1.1. “Tierras provenientes de la extinción judicial de dominio a favor de la nación”. “Tierras inexplotadas: tierras recuperadas mediante el procedimiento de extinción de dominio”, con las cuales se creará un fondo de tierras de 3 millones de hectáreas.

*La pregunta es: ¿Bajo qué criterios calificarán las llamadas tierras inexplotadas?

Página 13. Numeral 1.1.5. “Formalización masiva de la pequeña y mediana propiedad rural: El gobierno nacional formalizará 7 millones de hectáreas, priorizando áreas como las zonas de reserva campesina”.

*A través de las zonas de reserva campesina (ZRC) se materializará la toma del sector agrario. Lo que se sabe es que en estas ZRC mandarán las Farc. En esta ‘formalización’ de propiedad rural seguramente estarán incluidas miles de hectáreas (despojadas a desplazados) y que ahora harán parte de la “colectivización” del agro.

Página 17. Punto 1.1.10. “La constitución de las zonas de reserva campesina estará acompañada de procesos de formalización de la propiedad”.

Página 20. Numeral 1.3.1.1. “Infraestructura vial: El gobierno creará un plan nacional de vías terciarias”. Numeral 1.3.1.2. “Infraestructura de riego: el gobierno creará el plan nacional de riego y drenaje para la economía campesina, familiar y comunitaria”.

Página 21. Numeral 1.3.1.3. “Infraestructura eléctrica y conectividad: el gobierno diseñará un plan nacional de electrificación rural y un plan nacional de conectividad rural”. Numeral 1.3.2. “Desarrollo social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.

Página 23. Vivienda y agua potable: el gobierno creará el plan nacional de construcción y mejoramiento de la vivienda social rural”.

*En este contenido de las páginas 20, 21, y 23, y otros más, hasta la página 29, hay demasiada palabrería que pareciera populismo puro, además con una irresponsabilidad, que no se dice de dónde saldrá el dinero (cuantía incalculable de billones de pesos) para financiar semejante paquete de promesas con el sector agrario.

REPRESENTACIÓN POLÍTICA

Páginas 62 y 63. Financiación y asistencia técnica al partido político que creen las Farc. “Dicho partido recibirá anualmente, entre la fecha de creación y el 19 de julio de 2026, una suma equivalente al 10% de la apropiación presupuestal para el funcionamiento de los partidos y movimientos políticos. Además, para el financiamiento de la difusión de su plataforma ideológica y programática se le asignará a tal partido político un 5% anual de la apropiación presupuestal para el funcionamiento de los partidos políticos, entre la fecha de creación y el 19 de julio de 2022”. Las anteriores sumas no afectarán el monto a que tiene derecho de acuerdo a la distribución para los demás partidos con personería jurídica.

Página 64. Numeral 3.2.1.2. “A partir del 20 de julio de 2018 se le garantizará a las Farc durante 2 periodos (8 años), un mínimo de 5 curules en el Senado y un mínimo de 5 curules en la Cámara de Representantes. Si no las ganan en las elecciones, de todas maneras tendrán esas curules. A partir de la firma del acuerdo las Farc tendrán 3 voceros en Senado y 3 en Cámara que participarán de los debates pero sin voto”.

Página 77. Numeral 3.4.5. Integración de cuerpo élite. “Como garantía de una acción inmediata del Estado contra las organizaciones y conductas objeto de este acuerdo y su desmantelamiento, se integra un cuerpo élite en la policía nacional con enfoque multidimensional”.

*Esta redacción es confusa, pero simplemente suena a la acción de utilizar la fuerza de represión para el sometimiento de las libertades individuales y de la libertad de expresión; pues sería tanto como que dicen terminar una guerra, y empezar otra guerra contra quienes disientan de algo de lo dicho en el acuerdo. Esto es demasiado preocupante.

Página 87. Otras disposiciones de garantías. El gobierno dejará en limpio (sin antecedentes penales) los nombres e información de los miembros de las Farc retirándolos de los bancos de datos de las centrales de inteligencia y seguridad.

Página 97. Tratamiento penal diferencial. Renunciar al ejercicio de la acción penal por acciones criminales vinculadas al narcotráfico.

*Como consecuencia de esta concesión, el narcotráfico de las Farc queda convertido en delito conexo al delito político: Muy grave esta decisión.

Página 117. Jurisdicción especial para la paz: “Estará constituida por salas de justicia, entre las que se incluye una sala de amnistía e indulto”.

*En esta instancia seguramente se borrarán todos los delitos cometidos por las Farc.

VICTIMAS

Las Farc dijeron que no tenían plata para reparar a las víctimas, de tal manera que la reparación la hará el Estado con el dinero de los contribuyentes.

Página 130. Jurisdicción especial para la paz. Comentario: Este punto es muy complicado de asimilar en razón a que en el fondo se trata de desplazar a la institución de la justicia colombiana, pues de entrada se podría preguntar en qué quedan la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional, pues incluso la Jurisdicción Especial para la Paz tendrá potestad para dejar sin efecto disposiciones o sentencias de dichas cortes. Además va a ser una especie de despliegue de revanchismo hacia los militares, y también lo harán contra civiles. ¿Cuántas injusticias resultarán en nombre de la paz?

Páginas 135. Numeral 38. Se habla de amnistía e indulto por delitos políticos y conexos, dentro de los cuales se relaciona el asesinato de miembros de la fuerza pública como delito conexo al político.

Página 136. Numeral 39. Se incluye como conexo al delito político el delito el secuestro de miembros de la fuerza pública.

Página 177. Literal h. “Suspensión de órdenes de captura de integrantes de las Farc o personas acusadas de serlo o de colaborar con dicha organización y suspensión de los procedimientos de extradición de estas personas hasta entrada en vigencia de la ley de amnistía y de la norma de prohibición de la extradición establecida en el numeral 72 de la jurisdicción especial para la paz”.

Página 191. Herramientas de difusión y comunicación. “Campaña pedagógica: comunicar los contenidos del acuerdo final por 6 meses a través de los medios institucionales (radio y televisión) y un año adicional para difusión de la implementación del acuerdo final. Se activarán 31 emisoras en FM para que funcionen bajo la modalidad de interés público para la pedagogía de los acuerdos”.

Página 258. Ley de amnistía, indulto y tratamientos penales especiales. Objeto. “La ley tiene por objeto regular las amnistías e indultos por los delitos políticos y delitos conexos con estos”.

Conclusiones

*En este acuerdo se acepta que las Farc no paguen ni un día de cárcel por los delitos atroces que cometieron, por eso califican estos delitos como conexos con el delito político, como por ejemplo, el narcotráfico, las masacres, el secuestro extorsivo, el secuestro de niños y niñas, la violación de niñas.

*Todo el contenido del acuerdo implica inmensos compromisos monetarios del Estado para la implementación del posconflicto. Lo que no dice el gobierno es cuál es el origen de esos grandísimos recursos económicos para atender esos compromisos, lo que eventualmente puede conllevar a incumplimientos a lo pactado.

*Es difícil encontrar algo tan mal escrito, empalagoso, y confuso, como este acuerdo. Abunda la palabrería y palabrería sin decir algo comprensible, lo que en el argot popular se suele llamar cantinflesco. En la mitad de esas 297 páginas hubieran podido escribir un texto aceptable por su claridad en la redacción.

*Por último, habrá que reconocer que, como bien lo dijera con razón ‘Timochenko’ a un medio mexicano, los triunfadores fueron las Farc, pues parece que consiguieron mucho más de lo que seguramente esperaban. La senadora Claudia López expresó: “El gobierno cedió unilateralmente en todo a las Farc a cambio de nada”.

25 ago. 2016

Abuso de poder del jefe del Estado

Por Jaime Castro Ramírez

Al definirse la democracia como la forma de organización del Estado de Derecho, una de sus bondades políticas consiste en legitimar la separación e independencia de poderes, lo cual a la vez implica garantizar el cumplimiento del mandato constitucional de los pesos y contrapesos, es decir, que ninguno de los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) puedan exceder su órbita de autoridad, y especialmente los límites que debe cumplir el poder ejecutivo para no intervenir en la autoridad propia de los otros poderes.

Lo anterior concluye en la armonía política necesaria para alimentar el respeto entre las competencias de la independencia de los poderes, y para construir gobierno que exalte el respeto a los cánones de la democracia.

La insensatez política
No respetar la separación de poderes, históricamente se ha demostrado que son acciones propias de dictadorzuelos, cuya finalidad es generalmente la de conducir a un país hacia aciagas instancias donde se proscriben los derechos individuales y se agota el modelo económico de la propiedad privada a través de la tiranía política.

No respetar la separación de poderes por parte de un gobernante implica agotar la democracia interviniendo indebidamente en la justicia y en el desarrollo de la elaboración de las leyes a cargo del poder legislativo, pues es bien conocido el abuso de poder cuando se acude a solicitar poderes habilitantes para que el presidente de la república pueda legislar con fuerza de ley, sustituyendo al Congreso de la República. Además, en este perverso modelo dictatorial se interviene también en el manejo irregular del sistema electoral, lo cual pervierte el sentido primario de la democracia que consiste en respetar la voluntad ciudadana en las urnas.

Para llegar al anterior escenario se ha tenido que pasar primero por una instancia estratégico-política que consiste en un cambio de modalidad para poder llegar a la toma del poder. Como ya no es posible lograrlo por la vía armada, ahora se acude al populismo como medio de ‘persuasión’ para engañar al pueblo y entonces tomarse el poder a través de las urnas, lo cual usan como pretexto para decir que es una democracia porque hacen elecciones (con resultado garantizado), pero la diferencia ideológica consiste en que la finalidad es perpetuarse en el poder a través de la instauración de una dictadura.

Actitud del presidente
Pues quién lo creyera, que el actual mandatario de los colombianos, Juan Manuel Santos Calderón, fuera a incurrir en grave acto público televisado de presión indebida al poder

judicial, específicamente al Consejo de Estado, institución a la cual le manifestó su molestia por no haber tomado desde antes una definición respecto a la demanda (leguleya) que cursa en ese organismo sobre la reelección del Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado.

Es bien conocido por los colombianos el interés del presidente Santos en que el Consejo de Estado declare la terminación anticipada del periodo constitucional del mandato del procurador Ordóñez, y todo porque dicho funcionario, como representante de la sociedad colombiana, ha criticado vehementemente lo que considera inconveniente para el país en materia de concesiones a las Farc por parte del presidente de la república, y a lo cual Santos le llama paz, aunque no sea la paz de los colombianos sino que incluso puede convertirse en un eventual móvil de más violencia por las condiciones otorgadas a las Farc de impunidad y claudicación, y el consiguiente poder que el gobierno les está concediendo en el acuerdo ‘negociado’, como por ejemplo la elegibilidad política a quienes han cometido delitos atroces.

Ya será estudiado el acuerdo que salga de la Habana para darle el verdadero significado respecto de lo que signifique para el país, y así poder llegar a un raciocinio que determine a conciencia el Si o el NO al plebiscito en las urnas.

17 ago. 2016

Votos de la ministra por el NO

Por Jaime Castro Ramírez

Hablando de gobierno, entre la política y el poder debe haber una relación recíproca de responsabilidad común, pues no es válido gobernar bajo condiciones disímiles, valga decir sin unidad de mando y donde la política se aparte del resultado de la gestión de gobierno.

Quien ejerce el poder otorgado por la voluntad soberana en las urnas es el responsable políticamente ante el pueblo, y por consiguiente está obligado a rendir cuentas. Esto significa que no puede apartarse del control al ejercicio de las funciones de sus colaboradores en cuanto a la ejecución de las políticas de gobierno, o si simplemente deciden salirse de la línea de gobierno y el responsable superior no actúa corrigiendo el rumbo a través de tomar las medidas requeridas. El funcionario subalterno responde administrativamente y el gobernante responde políticamente por las eventuales fallas de su equipo de gobierno.

La reprochable actuación de la ministra de educación
La señora Yina Parody, en su condición de ministra de educación, consiguió poner al país en alerta máxima como consecuencia de su equivocada decisión de querer implantar en la educación escolar en Colombia la mezquina y falsa teoría de género consistente en afirmar que: “la persona no nace sino que se hace”. Para promover semejante disparate de ideología sexual se pretendió implantar en los colegios una cartilla con ese adoctrinamiento, pues no de otra manera se podría intentar tal adefesio de lavado de cerebro; donde se comete un grave error de querer imponer su criterio, pues lo que de por sí es una excesiva y desorientadora discusión de principios para planteársela a los niños, además en dicho texto se puntualiza recurrentemente con la expresión: se debe, es decir, aplicando el sentido de ordenar a los docentes la enseñanza de semejante exabrupto.

Las mentiras a bordo para pretender engañar a la opinión pública
A nadie se le acepta decir mentiras por la obvia y grave connotación de querer engañar la voluntad ajena, pero si esto viene de un alto funcionario del estado pues la incidencia sobrepasa todos los límites de gravedad porque está engañando a todo un pueblo. Sin embargo, la ministra, una vez descubierta en su cometido, se dedicó a eso, a decir mentiras: Empezó contradiciéndose al afirmar que las mencionadas cartillas no existían, pero al observar la grande presión nacional que se gestó de inmediato contra ella por la gravedad del asunto en mención, se retractó diciendo que las cartillas sí existían pero que no eran iniciativa del ministerio de educación. Luego de que se conoció que esos textos estaban debidamente soportados y validados con el sello oficial de dicha cartera, entonces vino la siguiente mentira diciendo que no habían sido revisados por la señora ministra Yina Parody y que por lo tanto esa publicación no tenía autorización, y para completar la trama se dijo también que el ministerio de educación no tenía nada que ver con el hecho de financiar tales cartillas. Pero como alguien decía, las mentiras se vuelven en contra de quien las dice. Quedó al descubierto que el ministerio pagó un contrato de 900 millones de pesos para apoyar tal finalidad.

Es claro que la condición de género de la ministra es respetable y es su asunto o problema personal, pero de ninguna manera le es permitido que desde su cargo intente influenciar a los niños con su propia causa, razón por la cual el país se movilizó masivamente en manifestaciones de reproche a la conducta de la ministra.

El apoyo del presidente Santos a su ministra
La famosa sentencia de que la voz del pueblo es la voz de Dios, esto nada que ver para el presidente de la república Juan Manuel Santos, ese mandato le resbala, pues la multitud de gente que salió a las calles en diferentes ciudades del país pidiendo el retiro de la ministra del cargo, tuvo la respuesta de Santos apoyándola a ella, lo que en consecuencia significa apoyar las mentiras que se habían dicho alrededor del tema.

A un mandatario le queda muy mal políticamente apoyar a funcionarios que promueven causas inconvenientes para el país y que por consiguiente no admiten apoyo alguno porque lesionan intereses comunes, además de que lesionan la dignidad presidencial y su autoridad.

El aporte de la ministra al plebiscito
Como el presidente Santos va a utilizar su equipo ministerial para hacer política electoral por el SI al plebiscito, debiera encabezar ese frente de trabajo con su ministra Parody quien le mereció su apoyo y confianza, y con seguridad que le conseguirá muchos votos por el NO. Las familias colombianas están demasiado ofendidas, al igual que otros sectores sociales, con la muy desafortunada intentona de la ministra.

Si el presidente de la república pensara políticamente, y no en función de amiguismos, su solución inteligente de este grave impase hubiera sido salir de su incómoda ministra, además atendiendo la exigencia del pueblo que es a quien él se debe en su cargo.

Pareciera entonces que el mismo presidente Santos estuviera en plan de campaña por el NO al plebiscito al defender lo indefendible apoyando a la señora Parody.

4 ago. 2016

El Centro Democrático y el plebiscito

Por @ruiz_senior
Los políticos del CD han rechazado siempre la refrendación de "la paz" porque prefieren acuerdos en que se los incluya, de ahí que muchos uribistas divulgaran una columna de Mauricio Vargas en la que advertía que la refrendación es "peligrosa" (es decir, que se corre el riesgo de que la gente vote no), y que el mismo Uribe divulgara un artículo de Juan Lozano en el que se le reprochaba a Santos que les quedara mal a las FARC, a las que les habría prometido celebrar una Asamblea Constituyente.

De modo que la declaración de exequibilidad por parte de la Corte Constitucional es una gran contrariedad para Uribe y su séquito. Tienen que optar por el "no" y eso no les agrada en absoluto porque la propaganda los describirá como enemigos de la paz (y que nadie se engañe, "la paz" es "la negociación de paz") cuando ellos sólo quieren que los dejen participar. Es una apuesta que no quieren ganar porque no creen en nada que no sean sus carreras y negocios, y que en caso de perder significaría la legitimación rotunda de Santos y las FARC.

Prueba de lo anterior es el comunicado en el que anuncian su apoyo lamentando que sea la única opción que les dejan y eso sí, aclarando que es su forma de decir "sí a la paz":
Solamente nos queda la opción de decir SÍ a la paz votando NO al plebiscito.

¿Qué es "la paz"? Mejor dicho, ¿cuál es la guerra? Lo que la propaganda del narcorrégimen llama "guerra" es el intento de aplicar la ley penal, pues nadie va a matar a soldados legítimos que representen a algún sector de la población. "La paz" en el comunicado uribista significa lo mismo que en la propaganda de las FARC: "la negociación de paz", que es la abolición de la ley penal y el reconocimiento del infractor como agente legítimo. El penoso texto del CD es coherente con su trayectoria: no condenan que se premie el genocidio, sólo que no los incluyan a ellos en las negociaciones.

Pero si la toma de partido por el "no" es una mala noticia para el uribismo, aún peor lo es para la causa del rechazo a la infamia de La Habana. La dilatadísima campaña de calumnias contra Uribe les resultaría a los asesinos sumamente útil porque los ciudadanos tendrían que escoger entre "la paz" y el "paramilitarismo", es decir, encontrarían a muchos idiotas útiles a los que podrían convertir en activistas con ese cuento. Pero eso no importa tanto como otra cosa: que al identificarse el "no" con el uribismo no queda ninguna opción para el rechazo a la componenda con las FARC, sólo una batalla entre pequeños matices cuyo resumen son las cuotas de poder que quedarían para los uribistas y la benevolencia del hampa judicial.

El plebiscito sería muy fácil de ganar: nadie cree en Santos, su popularidad es bajísima, y todo el poder que entrega a los terroristas escandaliza a la inmensa mayoría, por no hablar de que tantos años de ruido sobre "la paz" hacen pensar en aquello de que "no se puede engañar a todos todo el tiempo". El votante no puede dejar de ver que votar SÍ es complacer a los secuestradores y asesinos, y la opción resulta muy clara, por muchas presiones que haya.

Pero no se ganará porque el bando del NO lo representa esta gentuza, que no quiere ganar ni defiende ningún valor (el que lo dude debe leer esta perla de cinismo y bajeza inverosímiles). Si tuvieran el menor interés en hacer frente a la implantación de la tiranía formarían un frente por el NO con Pastrana y las demás figuras políticas, periodísticas, intelectuales, etc. independientes que se pronuncien en contra de los propósitos de Santos. No lo harán porque sus cálculos son las componendas con el Partido Comunista (es decir, con Angelino Garzón y otros personajes similares) y con el MOIR (que tiene una secta en el interior del CD) en aras de quedar bien situados en el nuevo orden, no importa que su presencia sea meramente decorativa, sigue habiendo quien vote por amor al Gran Timonel y provea así sustanciosos sueldos de senadores y representantes.

Los engaños de Santos son sencillamente la continuación de las atrocidades de las bandas terroristas y tienen el mismo fin. Los totalitarios representan a una minoría entre la población, sencillamente a los usufructuarios del Estado, cuya genealogía es muy fácil de hacer remontar hasta los primeros encomenderos, pero se imponen gracias a que cuentan con estos adversarios estrechos de miras y atrozmente turbios.

Todo el que los siga acompañando se hace cómplice de la implantación del régimen comunista y la abolición de la ley porque ellos no están oponiéndose a lo primero ni defendiendo la segunda, sino salvando sus puestos y rentas.

30 jul. 2016

Navarro vs. Arboleda

Por @ruiz_senior

El adalid
Lo que le dijo Luis Emilio Arboleda a Navarro Wolff es lo que sienten millones de colombianos ante la infamia que les están imponiendo sin haberlos consultado nunca. Es la voz de los esclavos contra los amos, que con todo descaro van a engañarlos y a amenazarlos. Valdría la pena atender a cada una de sus frases porque los colombianos tienen que decidir muy pronto de qué lado están, no sólo por el plebiscito sino porque el resultado del atajo de la paz negociada ya incluye adoctrinamiento de niños mediante chantaje, presencia de militares cubanos en Colombia, gasto público desmesurado en propaganda legitimadora del terrorismo y continua persecución judicial y periodística contra cualquiera que discrepe del pensamiento obligatorio que imponen los asesinos y sus compañeros universitarios en las redes sociales.

Comentaré lo aparecido en Noticias Caracol porque el resumen de los periodistas da suficiente información para comentar el discurso:
"Las FARC no tienen entrada ni los terroristas en Medellín."
¿Por qué no va un ciudadano a defender su ciudad contra unos asesinos que han cometido los peores crímenes de la historia reciente del continente americano? ¿Cómo no aplaudir el valor de enfrentarse a esos poderosos asesinos para mostrarles su rechazo?
"No señor, no nos van a atropellar." 
¿No tiene la gente derecho a resistirse a que la atropellen? ¿O es que la imposición de un acuerdo que no estaba en el programa electoral de Santos no es un completo atropello y la abolición de todo vestigio de democracia, pues la voluntad del pueblo no representa nada? ¿Cómo no aplaudir la firmeza con que expresa la voluntad de los hombres libres ante la imposición de los asesinos?
"No se dejen engañar porque ustedes no saben por qué van a votar y ese mal llamado acuerdo de paz nos va a llevar es a una guerra."
¡Exacto! ¡De eso se trata la propaganda de los asesinos y sus socios corruptos! De engañar a la gente para votar por la abstracción "paz" que sólo es el rótulo de la implantación de la tiranía como en Venezuela y Nicaragua. Y esa tiranía no la podrán imponer completamente sin multiplicar el terror (como en Venezuela y Nicaragua) y sin que la gente se deje someter precisamente porque ni Santos ni los terroristas la representan. El uno defraudó a sus electores y es rechazado por la inmensa mayoría y los otros no han hecho más que cometer atrocidades y hacer sufrir a los colombianos. ¿Cómo no aplaudir el acierto en denunciar esa infamia y en advertir de los trastornos que traerá el premio a los peores sociópatas, que no se van a volver buenos ciudadanos porque a los intereses de imagen de pequeños canallas como Juanes o Falcao y algunos millones más les convenga creer y hacer creer que va a ser así?
"Para poder haber paz tiene que haber un arrepentimiento y un sometimiento a la justicia, y entrega de armas y reparación."
¡Claro que sí! La pregunta que le ofrece la vida a un colombiano es muy sencilla, y las posibilidades de triunfo del NO en el plebiscito son elevadas, porque sólo hay que comprobar si hay alguna inexactitud en esa frase, si es que puede haber paz con criminales que no se arrepienten ni respetan las leyes que violaron sino que llegan a imponer las suyas, mientras que se mantienen armados burlándose de sus víctimas. Millones de colombianos seguirán a la farándula y a las presiones de los paniaguados del régimen y aun a la amenaza descarada de muerte sobre los ciudadanos que expresaba Santos hace poco. Pero ¿cuántos podrán mirar en su interior y sentir que pueden refutar lo que DICE Luis Emilio Arboleda? Esa frase desnuda directamente al "amigo de la paz", que llega con todo descaro a cobrar la extorsión de sus socios, sea Santos o Navarro. O que se suma a ellos por servilismo y cobardía y falta de respeto de sí mismo (como los jovencitos inconscientes en quienes se suman la ignorancia, la estupidez, la frivolidad y el servilismo y llegan a sumarse a una "moda" tan abominable). ¿Cómo no admirar la lucidez con que Arboleda expresa la encrucijada de Colombia hoy?

El asesino
Vale la pena detenerse en lo que dice Navarro Wolf, que se resume en un tuit con este texto.
"Que los colombianos escojan. O se imponen los que más gritan o se imponen las ideas. Esa es la lección de lo de ayer en Medellín."
Muy elocuente, muy acertado. ¡Lo que dice Luis Emilio Arboleda no contiene ideas! ¿Cómo explicarlo? ¡Limpiarse lo colombiano es experimentar una completa iluminación! Frente a si debe haber arrepentimiento para que haya paz, o si los asesinos deben someterse a la justicia, o si deben entregar las armas, o si la propaganda pacifista es un engaño, el asesino del indefenso sindicalista José Raquel Mercado exhibe sus modales! ¿Cuántos colombianos se sienten mal ante semejante "idea"? Dios mío, ¿cuáles son los "argumentos" por los que los miles de millones de dólares obtenidos secuestrando niños y ancianos resultan legales y les sirven a quienes los tienen para comprar poder e influencia política? La única "idea" de Santos y todos los amigos de la paz es el MIEDO, exactamente como cuando Navarro y compañía cobraban el secuestro de los niños Álvarez Murillo, ellos, los intelectuales de la Universidad Nacional, contra el ignorante que tenía muchos millones, ellos educados y tranquilos contra el patán vociferante y rabioso. No han salido de eso, siguen viendo a los colombianos como las presas a las que pueden despojar y humillar sin el menor pudor.

El pasado de Luis Emilio Arboleda

La publicación de la biografía
(?) de Luis Emilio Arboleda es la continuación del mismo juego, de la misma lógica: todo lo que concierne a la izquierda y el terrorismo es el esfuerzo de persistencia de un orden de dominación antiguo que se siente amenazado por la democracia liberal. Los recursos son de una ordinariez, de una bajeza, de una tosquedad intelectual y moral que dejan ver el contenido real de "la paz".

El único texto que he encontrado al respecto, creo que el más publicitado es uno de una página llamada Publimetro.
El hombre que gritó a Navarro fue identificado como Luis Emilio Arboleda Arenas, y en Blu Radio reconoció que apoya al Centro Democrático y su líder Álvaro Uribe, y que había gritado a Navarro porque le parece "indigno" que haga esta campaña, y aseguró que no atacó ni a Navarro ni a nadie.
Cuando escriben "El hombre que gritó a Navarro fue identificado como...", buscan que parezca como si hubiera cometido un delito u ocultara su identidad. ¿Dirían lo mismo de alguien que no cree que para que haya paz tiene que haber arrepentimiento y sometimiento a la justicia? De eso sale Luis Emilio Arboleda convertido en un criminal mientras que los que mandan niños bomba son agentes de paz (mientras que los crímenes se hacen pasos necesarios para llegar a esa "paz"). Pero la segunda frase es mejor: ¡los supuestos malos modales de Luis Emilio Arboleda se usan para perseguir a Uribe porque él se declaró partidario del CD! Insisto, algún día me lo agradecerán: no hay verdadera humanización posible para el que no tome la determinación de limpiarse lo colombiano. Conozco a un admirador de Teresa de Calcuta y una vez supe que ese buen ciudadano era aficionado a ver pornografía. ¿Ven hasta qué punto es repudiable Teresa de Calcuta? Dios mío, puto muladar. Los recursos públicos se gastan en hacer ricos a canallas degenerados como los que escriben eso. Del mismo jaez es la frase siguiente, con las comillas en "indigno", como si ir a proponerle a la población que acepte como sus gobernantes a quienes la han masacrado y torturado y robado y humillado fuera algo muy digno. ¡Qué malos modales tiene el que considera indigno cobrar los crímenes intimidando a la población!

[...]
A pesar de esto, usuarios de redes sociales investigaron el pasado de Arboleda, y se encontraron con un caso de hurto por el que pasó 14 meses en la cárcel Bellavista de Antioquia en 2003, así como otro caso judicial al no responder por un hijo extramatrimonial.
Vamos a suponer que sea verdad y que la condena por hurto fuera justa, lo cual exige un esfuerzo de tolerancia enorme porque ¿hay alguien más despreciable en el mundo que un juez colombiano como los que condenan a militares inocentes porque reciben incentivos de diverso tipo de los asesinos? A mí esas personas me parecen el peor extremo de vileza concebible, alguien como Eichmann resultaría casi respetable. Pero aceptémoslo. ¿Perdió Luis Emilio Arboleda a raíz de esa condena o de la siguiente por no "responder" por un hijo extramatrimonial el derecho a opinar o a participar en política? ¿Esa condición suya de persona con antecedentes penales afecta al sentido de sus afirmaciones? Un colombiano no piensa en eso, sabe en qué estrato debe estar, no en el de los que cometen hurtos que los llevan 14 meses a la prisión sino el de los que matan personas indefensas y conspiran con Pablo Escobar para destruir las instituciones y gracias a eso llegan a senadores, alcaldes y gobernadores. PORQUE SIN ESOS CRÍMENES NAVARRO NO HABRÍA SIDO NADA. ¡Qué desprecio les inspira el que deja ver en sus propios errores que es de estrato 2 y a lo sumo 3, no como Navarro que hasta fue esposo de la respetada escritora Laura Restrepo, de las mejores familias del país!

Así son los ciudadanos siempre, han cometido errores y han pagado por ellos y tienen derechos porque NO HAY UNA RAZA DE DELINCUENTES, o mejor dicho, sí la hay en el sentido en que la dominación de los asesinos como Navarro Wolff es sólo la vieja esclavitud a que los conquistadores sometieron a los aborígenes. Luis Emilio Arboleda es un tipo de condición humilde que habla atropellado y con fuerte acento paisa y tuvo problemas con la justicia, no como la casta de doctores que escriben en Publimetro y obtienen rentas fabulosas al lado de Navarro Wolff y el gobierno de Santos. Las ideas de Arboleda, que he comentado arriba, son lo que define a la humanidad y a las personas veraces y rectas y limpias, mientras que las falacias e intimidaciones de los "amigos de la paz" sólo son el lucro y el poder que intentan obtener de los secuestros y asesinatos en masa y violaciones de niñas.

Un ciudadano valiente hace más que toda la propaganda miserable y perversa de Santos y el crimen organizado que lo acompaña. Esa verdad es evidente para Luis Emilio Arboleda y lo es para mí, y estoy seguro de que cualquier ciudadano honrado de cualquier país que se enfrente a los hechos pensará lo mismo. Todo mi apoyo y admiración. Ojalá sea el de millones. Ojalá esa rabia justificada lleve a una derrota total de Santos en su plebiscito y al fracaso de la tiranía proyectada.

27 jul. 2016

Plebiscito sobre lo desconocido

Por Jaime Castro Ramírez

Las normas legales y constitucionales exigen absoluta claridad y puntualidad sobre la interpretación y aplicación de su contenido. Es esencial que a tales disposiciones se les respete integralmente su fuero representativo de la autoridad que aporta a la investidura de los jueces de la república para aplicar procedimientos legales, obviamente sobre hechos cumplidos, nunca sobre hechos desconocidos o imaginarios, o simplemente adjudicando la condición de presunción o probabilidad de que pueden ocurrir. Lo abstracto no puede tener alcance de aplicabilidad legal, justamente por ausencia de materia.

Autorización del plebiscito por parte de la Corte Constitucional
Es tal el apuro del gobierno en mostrarle algo al país sobre su obsesión que ha llamado paz (aunque no va a ser la paz), que quizás haya incurrido en presiones a la Corte Constitucional para que definiera rápidamente la aprobación del plebiscito sobre el acuerdo que negocia en la Habana con las Farc, sin tener el acuerdo firmado, pues además, desde el principio en ese escenario definieron que “nada estará acordado hasta que todo esté acordado”.

En consecuencia, lo primero que aparece al análisis ciudadano es el grande interrogante sobre ¿cómo es posible que la Corte apruebe un plebiscito sobre algo que todavía no existe y que por consiguiente era un tema desconocido en su contenido integral para la misma Corte?

A esta clase de aprobación de la corte al plebiscito hay que agregarle la extrañeza de que ese alto tribunal argumentó de que era el “instrumento adecuado” para la refrendación de lo pactado en el acuerdo. Ante tal circunstancia, cualquier desprevenido ciudadano podrá plantearse la seria duda de cómo puede calificarse como el “instrumento adecuado” si no se conoce el alcance del contenido del presunto acuerdo con las Farc. Lo mínimo que a ese ciudadano le puede parecer es que se trataría de la comisión de un despropósito ante la filosofía de la figura legal del plebiscito, e igualmente ante un eventual riesgo para los intereses supremos del país frente a la realidad, es decir, en atención al contenido real que pueda tener dicho acuerdo.

Por qué no es el plebiscito de la paz
Primero que todo, la libertad de expresión ciudadana en las urnas para decidir sobre el SI o el NO del plebiscito seguramente estará coaccionada por la presión armada y amenazas de las Farc obligando a los campesinos de varias regiones a votar por el SI. En segundo lugar, otras razones explican el por qué de las grandes dudas para los colombianos sobre la ‘paz’ que pregona el presidente Santos. Y esto tiene que ver, hasta ahora, incluso con lo poco que se conoce sobre las concesiones a las Farc por parte del gobierno en la mesa de negociación, como por ejemplo citar algunos puntos:

1. La impunidad total a los peores crímenes contra la humanidad cometidos por las Farc, pues ante esto hablan de “justicia transicional” que es un engaño de justicia, pues es simplemente un pretexto para evadir la verdadera justicia, lo cual equivale a sinónimo de impunidad.

2. A cambio de justicia para tales victimarios, la respuesta es que serán premiados con curules.

3. Entregar territorios llamados “zonas de paz”, o llámense “zonas de reserva campesina”, o el nombre que se quiera, donde mandarán las Farc, es dividir el país en pequeñas repúblicas independientes socialistas-comunistas.

4. Las Farc han dicho que la entrega de armas, y desmovilización total, no están en su idioma.

5. El llamado “Tribunal de paz” con parte de los magistrados puestos por los interlocutores del gobierno en la negociación de la Habana, esto no es otra cosa que oficializar una cacería a contradictores políticos de las Farc para encarcelarlos.

6. Considerar dentro del acuerdo de paz el narcotráfico como delito conexo al delito político para ‘amnistiar’ a las Farc y de paso legalizarles su riqueza. Sin embargo no indemnizarán a sus víctimas porque, según ellos, dizque “no tienen plata”.

7. Quizás el punto más importante que es pedir perdón por parte de las Farc a los colombianos, ellos dicen que no tienen de qué arrepentirse.

Los anteriores considerandos dejan prever a los colombianos que en vez de paz lo que puede generar el acuerdo es posiblemente más focos de violencia, incluso de algunos frentes de las mismas Farc que manifiestan no acogerse al acuerdo de la Habana. Con el agregado de que si hipotéticamente fuera la paz con las Farc, quedan otros grupos violentos que seguirán en su ley, como el ELN, el EPL, las bacrim, y quien sabe cuales otros que aparezcan en el escenario. Pero a esto es que el gobierno Santos le llama paz.